Si la gente organiza sus propias redes de información, si se comunica por su cuenta y si se moviliza fuera de las instituciones y al margen de los partidos, el control se hace más difícil y la reducción de la ciudadanía a ese estatus pasivo de consumidor, de cliente, se hace más difícil también.

Se podrían formular al menos cuatro propuestas para construir y fomentar esas redes de comunicación auntónomas:

  1. Crear un Observatorio Internacional de Medios de Comunicación. Ramonet proponía en 2003 la necesidad de una tarea ecológica informativa para descontaminar la información y la comunicación de la perversión de los grupos multimedia, para tratar de neutralizar esa manipulación que se produce como consecuencia de los procesos de concentración empresarial.
  2. Crear un fondo solidario digital de carácter global. Fue propuesto por el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade. Es una idea similar a la Tasa Tobin que consistiría en cobrar un euro por cada ordenador comprado o un céntimo en las comunicaciones telefónicas. Podría conseguirse cerrar en 10 años el 50% de la brecha digital.
  3. Cambiar el modo de gestión actual de internet. Actualmente la institución que lo regula es ICANN, que depende del Gobierno de Estados Unidos. Se ha sugerido transferir esa responsabilidad a la ONU.
  4. Lanzar un Plan Marshall tecnológico dirigido a recuperar esa brecha digital.

Apuntes del artículo de 2004 de Javier de Lucas en la edición de las charlas “Globalización y medios de comunicación” celebradas en La Casa Encendida de Marid.

¿Qué más propuestas existen o podríamos plantear para asegurar que existan redes autónomas de comunicación?