El uso de las redes sociales tienen su aquel si las queremos emplear bien.  Pensando en algunas pocas muy  muy concretas y  en cómo se puede usar para el sector en el que estamos, podríamos tener alguno(s) de esto(s) objetivo(s) -o todos-:

  • dar a conocer nuestra organización,
  • si ya es conocida, buscar nuevos públicos,
  • captar voluntarios/as, captar fondos,
  • comunicarnos con nuestros/as simpatizantes.

Sea como fuere, al trabajar con redes sociales nos podríamos encontrar con algunas realidades, como estas:

Hablemos primero del Facebook: ¿sabías que el perfil tipo “página”  y no otro es el que facebook ha pensado para los “negocios”?  De hecho, si usamos un nombre de una organización en un perfil básico, ésta nos podría denunciar y nos podrían banear.  En cuanto a si se parecen a los grupos, bueno nos lo dicen clarito en las normas “Los grupos se pretende fomentar la discusión en grupo en torno a un área temática particular, mientras que las páginas permiten a las entidades, tales como figuras públicas y organizaciones para difundir información a sus fans. Sólo el representante autorizado de la entidad puede ejecutar una página.”

Pero ojo: el perfil básico tiene más flexibilidad, es más “cercano”, el de grupo es más abierto a la hora de crear red (y esto es algo que una vez le oí decir a nuestro amigo Xosé y desde entonces lo veo más claro) y una página es más “institucional”, por tanto, algo más “fría”.  Además, es tan “educada” que hace menos ruido en los espacios básicos de sus fans que las otras dos opciones.  Así que una vez sopesado estos ligeros pros y contras, escoged que es lo que más os convenga

Seguimos con el rey españó, el Tuenti. ¿Sabíais que en sus normas dice literalemente que las ONG no pueden usarlo? Debajo del epígrafe “usos no permitidos” encontramos este punto:  “Crear Perfiles en nombre o para el beneficio de personas jurídicas (empresas entidades administrativas, organizaciones, asociaciones, partidos políticos, sindicatos, ONGs…etc).“   Pero la verdad, es que la cantidad de asociaciones juveniles y otras muchas más que hay es bastante grande.  De hecho, usándolo, me doy cuenta que los chicos y chicas que están dentro buscan este tipo de puntos de encuentro. Creo que si no los hubiera esta red se quedaría más que coja.  Supongo que esta prohibición se eliminará (o al menos modificará) más pronto que tarde.. ¿o no?

Seguimos con otros casos. Estando en una mesa en la que se discutían estas cosas, una persona preguntó si valía la pena que su organización invirtiera esfuerzo en crear un grupo en Linkedin. No se que pensaréis, pero creo que si eres una organización internacional, altamente profesionalizada y con permanentes ofertas de trabajo especializados, puede que sí te interese.  De lo contrario, y sin que sea excluyente, a lo mejor vale más la pena poner las energías en una red más local, como HacesFalta.

Twitter. Por favor, si tu organzación no tiene nada que decir, ¡no abras una cuenta!  Y si resulta que hace muchas cosas, contente y evita la diarrea verbal. Es una premisa que debemos seguir en todas las redes,  un equilibrio difícil de conseguir si somos muy activos/as, pero ahí está parte del reto.

Si tu asociación tiene alguna experiencia con ésta u otra(s) red(es) social(es) compártela.  Seguramente tu historia servirá de inspiración y soporte a otras personas y colectivos.