descargar-guia-empleo El pasado mes de febrero se publicó BloGuía de E-mpleo (se puede descargar de forma gratuita aquí: http://bloguiadeempleo.com/), un manual para buscar o conservar un empleo en tiempo de crisis. En la elaboración de esta guía han participado 20 autores que además de ser expertos en temas de orientación laboral, son blogueros. Me parece una iniciativa extraordinaria por la difusión de este tipo de conocimiento y experiencia y sobre todo, por tener en cuenta el elemento 2.0 tan decisivo en algo tan importante como puede ser la búsqueda de empleo. Tal y como ellos mismos destacan, la Guía cumple con tres objetivos importantes:

1) Es totalmente gratuita y accesible, con el fin de beneficiar a todos por igual. Así que cualquiera puede descargarla con sólo tener acceso a Internet.

2) Posee un enfoque muy diferente a los miles de manuales que están disponibles sobre esta materia, y aún va más allá, abarcando la búsqueda en tiempos de crisis; proporcionando así, consejos y técnicas más acordes y específicos para los tiempos que corren, y…

3) Todos los autores son blogueros, y para su confección, se trabajó exclusivamente con herramientas 2.0. Lo que coloca al proyecto en perfecta armonía con la esencia participativa de la Red… además lo convierte en algo verdaderamente colaborativo.

Aún así, el capítulo Reputación digital- ¿Quién eres en internet? contiene ciertas afirmaciones que,  entediendo el propósito bienintencionado del autor, me parecen bastante alarmistas. Por ejemplo:

  • En algunos casos extremos se puede llegar a ocupaciones de dominios o suplantaciones de identidad, ya que no se pide identificación a las personas que registran un perfil en Facebook, crean un canal en Youtube o solicitan un nombre de blog en Blogger. Empiezan a darse casos de revelación no deseada de contraseñas –ya que la mayoría de ellas se pueden deducir de los perfiles públicos de las redes sociales- , robos de casas en ausencia de los dueños –que twittean cuándo y dónde se van se vacaciones- , o incluso secuestros de personas que revelan su comportamiento sin darse cuenta de que han convertido su vida en un Gran Hermano.
  • comentarios en ciertos foros temáticos pueden dar mucha información sobre nuestra salud, religión, orientación sexual o filiación política.
  • no olvidar la regla de que hablar mal de una empresa –presente o pasada- puede inspirar que somos unos quejicas o trabajadores problemáticos.

Evidentemente, este capítulo contiene otros consejos útiles, pero creo que en este aspecto se cae en una excesiva “demonización”  y carga negativa afrontando este tema. Resaltar situaciones extremas como si fueran algo común no anima precisamente a quienes tienen el objetivo de buscar empleo utilizando diferentes herramientas de internet. Me quedo con la sensación de que no se propone utilizar internet con creatividad, para expresarnos, opinar o criticar, ¿y si por casualidad la persona que nos desea contratar busca precisamente eso?