Si estás tan atento o atenta como Yimi, seguro que nada se te escapa.

Ayer estaba con Fugas en una gran ONG (sobre todo por su inmenso tamaño)  y una de las personas que lleva formación nos hizo la siguiente pregunta: ¿Tenéis alguna metodología para manteneros tan actualizadas sobre las cosas que os interesan? Nosotras no supimos que contestar, al menos de forma detallada, porque lo que hacemos nos sale muy natural.

Él nos comentaba que se daba cuenta que mucha gente no tenía el chip de usar las herramientas 2.0 para mantenerse al tanto, de una manera diferente, rápida y en muchos casos, más eficiente. Nos contaba que tenía un amigo super puesto en temas de moda porque le encantaba y que se enteraba de todo por blogs, facebook y twitter, vamos, que ya no esperaba a la última edición de Vogue para saber cuál era la tendencia del mes, sino que recurría a sus redes.  Lo decía con algo de “envidia” porque sabe que esto es más difícil que pase en nuestro sector, al menos, a nivel individual.  Yo también comparto esa envidia, la verdad.

Y como la pregunta me dejó pensando, me gustaría hacer el ejercicio de “metodologizar” cómo es que hago para mantenerme informada sobre temas que me gustan y me ocupan.  Allá voy:

  • Identificar las redes sociales interesan, experimentar con ellas y definir para se quiere cada una.

Así por ejemplo, en mi caso he decidido que Facebook es la que uso para cosas personales, Linkedin la uso para lo que es, para temas profesionales y estoy metida en varios grupos de temática que me interesa y Twitter lo uso para compartir, sobre todo, información con todo tipo de gente. Youtube lo uso poco, aunque cada vez lo controlo más por mi trabajo y Flickr es un repositorio de fotos y por ahora no le pido más.

  • Una vez hecho lo de arriba, esto te ayudará a establecer qué tipo de gente quieres seguir (o que te siga) en cada red.

En Twitter, por ejemplo, tengo un equilibrio entre seguir a amigos/as cercanos/as y gente que, aunque no la conozca de nada, para mí es referencia en algo.  Sé que puedo nutrirme de sus enlaces y recibir feedback objetivo cuando pregunto algo.  En Linkedin, sigo a mucha gente que no conozco de nada, algunas son referencia y otras no, solo me guía su trayectoria profesional. Si creo que me puede aportar algo esta trayectoria los agrego, sino, pues no, así de simple.

  • Compartir, compartir, compartir

Si doy, recibo y al revés.  De eso se trata.  No vale ser una mirona y ya está, sobre todo porque si lo eres, la gente acaba calándote y deja de hacerte caso -y eso duele mucho sobre todo, cuando necesitas que te hagan caso-.  Claro que el compartir tu conocimiento o tu bocata no debería tener como objetivo único el esperar recibir algo a cambio, pero lo que es cierto es que si no has dado antes, es menos probable que luego recibas.  Ley de vida.  Para hacerlo más gráfico: creo que poca gente se puede dar el lujo de no querer tener conversación con sus seguidores/as de una página de Facebook. Que me toque a mi, Peter Gabriel, mi ídolo, la tiene cerrada.  Me molesta sí, pero por mi se puede dar el lujo.  Yo  -y seguramente la gran mayoría de sus fans-, siempre compraré sus cd’s (sí, comprar, no bajar) aunque nunca pueda decirle lo maravilloso que es vía post en Facebook :-(

  • Escuchar, ver, leer

Blogs, páginas relacionadas, vídeos, podcasts… (también en otros idiomas, si se tienen los conocimientos y la suerte de dominar más de uno, que no todo se alumbra en el mundo hispanohablante), revisar enlaces, descartar las “chorradas” o lo que menos te sirva (esto se logra hacer con mediano éxito sólo con la práctica) y otra vez, compartir lo leído, escuchado y visto que consideres que a otros/as pueda serle útil.

  • Asistir a encuentros presenciales.

No descubro el agua tibia si digo que este sector y  el área que me toca es supermega endogámico.  Siempre nos encontramos las mismas en lo mismo.  No, no os confundáis, me encanta compartir la batallita del momento con el personal, pero a veces se siente que hay que ir más allá, oler otras flores para que llegue la inspiración. De ahí que esos encuentros (que a veces pueden ser virtuales) donde sabes que va a haber gente de otros países, los valore tantísimo.  Es importante conocer cómo se siembra en otras huertas, porque seguro que eso mejora tu trabajo.