reunión consejo leganésjpgAlgo interesante de las redes sociales y que solemos repetir mucho es que nos pueden conectar con gente diferente. Sí, bien, aunque a veces, ¡ay!, acabamos visitando y leyendo los sitios de la gente que opina parecido y que tiene más afinidad.

Pero, para proyectos de participación, las redes sociales se pueden usar precisamente para romper esas rutinas. Por ejemplo, en Cibercorresponsales, como no es un medio que siga la agenda comunicativa habitual, no sólo se habla de fútbol o de las elecciones, que también. Además de lo típico encontramos artículos sobre el piragüismo, sobre el stop motion o sobre la amistad y el amor que, ¿por qué no?, deberían ocupar y centrar los medios.

¡Pues sí! Aunque no seamos profesionales, podemos mostrar un mundo mucho más real: hay más gustos, más intereses y más preocupaciones que las que se publican en los medios.

Ya no sólo eso. Hablemos de perfiles. Es muy interesante que en la misma portada se puedan mezclar artículos elaborados por chicas y chicos que están en un colegio con grandes recursos y que reflexionan sobre política o sobre la publicidad… con artículos publicados por el alumnado de asignaturas de apoyo que tienen mil faltas de ortografía pero a su vez un mérito y un esfuerzo inmenso.

Al principio, los comentarios chocan, se critican y no se entienden. Les avisamos, les informamos de las diferentes situaciones. La reacción de sorpresa y de conciencia de la diversidad puede ser altamente beneficiosa. Matizan sus comentarios e incluso animan al resto de compas. La forma de participar mejora.

Más aún. El uso de las redes sociales no sólo nos sirve para percibir la variedad, sino también precisamente para mejorar la representación y que las decisiones que tomamos tengan en cuenta a más personas.

Os cuento un ejemplo. En Leganés existe un Consejo de Participación. Es un tipo de órgano que agrupa a niñas, niños y jóvenes para animarles a participar, detectar problemas en su localidad, proponer soluciones al Gobierno y realizar acciones.

El otro día nos contaron que estuvieron debatiendo sobre la necesidad de una cancha de fútbol en la zona. Sólo había ocho personas en la reunión y todas estaban de acuerdo. A la dinamizadora se le ocurrió que lanzaran la pregunta en Tuenti. De repente, les sorprendió que había más respuestas, que no todo el mundo estaba de acuerdo. Así comprobaron la diversidad, pero también obtuvieron información para negociar una decisión mucho más representativa.

Es un ejemplo pequeñito, pero creo que es fenomenal para ilustrar cómo las redes sociales no sólo se tienen que utilizar para dar difusión… sino que tienen otros usos muy interesantes.

En la foto: reunión del consejo de participación de Leganés.