¿Qué pueden hacer clases de niñas y niños de la India o Sudáfrica, un ordenador atrapado en un muro y 200 abuelas?

Si no te aparece bien el vídeo, como le pasa a nuestro “bizcochito” Flip, puedes intentarlo directamente aquí.

 

 

Tu Internet no es el mismo que el mío

El post de Olways de ayer, sobre usos de las redes sociales enfocados a la diversidad, empezaba diciendo:

“Algo interesante de las redes sociales y que solemos repetir mucho es que nos pueden conectar con gente diferente. Sí, bien, aunque a veces, ¡ay!, acabamos visitando y leyendo los sitios de la gente que opina parecido y que tiene más afinidad.”

Y no le falta razón. Hoy he conocido el concepto de “burbuja de filtros” de la mano de uno de los vídeos de TED de Eli Pariser. La idea puede resumirse en varias claves:

  • Existe una fuerte tendencia -en la que participan muy de lleno Facebook y Google- a que los sitios web filtren los contenidos que vemos.
  • Se nos muestran contenidos filtrados en función de lo que un programa informático cree que es relevante para nosotros.
  • Si un algoritmo va a decidir qué vemos y qué no, entonces debemos asegurarnos de que nos va a mostrar aquello que necesitamos ver. Es decir, no sólo cosas “relevantes”, sino también cosas importantes, incómodas, desafiantes, puntos de vista diferentes, etc.
  • Los buscadores deberían ser transparentes: deberíamos de poder saber qué filtros se nos están aplicando.
  • Internet no debería de ser una burbuja que nos encierre y rodee de lo que nos gusta sino un medio que nos conecte con el mundo.

Échale un vistacín y lo comentamos:

Resulta inquietante. No sólo tenemos una tendencia natural a ignorar a quienes opinan diferente y a refugiarnos en las redes que nos son más familiares. Además, ahora lo que creíamos que era una ventana al mundo se está convirtiendo en un espejo en que mirar nuestro ombligo.

 

 

reunión consejo leganésjpgAlgo interesante de las redes sociales y que solemos repetir mucho es que nos pueden conectar con gente diferente. Sí, bien, aunque a veces, ¡ay!, acabamos visitando y leyendo los sitios de la gente que opina parecido y que tiene más afinidad.

Pero, para proyectos de participación, las redes sociales se pueden usar precisamente para romper esas rutinas. Por ejemplo, en Cibercorresponsales, como no es un medio que siga la agenda comunicativa habitual, no sólo se habla de fútbol o de las elecciones, que también. Además de lo típico encontramos artículos sobre el piragüismo, sobre el stop motion o sobre la amistad y el amor que, ¿por qué no?, deberían ocupar y centrar los medios.

¡Pues sí! Aunque no seamos profesionales, podemos mostrar un mundo mucho más real: hay más gustos, más intereses y más preocupaciones que las que se publican en los medios.

Ya no sólo eso. Hablemos de perfiles. Es muy interesante que en la misma portada se puedan mezclar artículos elaborados por chicas y chicos que están en un colegio con grandes recursos y que reflexionan sobre política o sobre la publicidad… con artículos publicados por el alumnado de asignaturas de apoyo que tienen mil faltas de ortografía pero a su vez un mérito y un esfuerzo inmenso.

Al principio, los comentarios chocan, se critican y no se entienden. Les avisamos, les informamos de las diferentes situaciones. La reacción de sorpresa y de conciencia de la diversidad puede ser altamente beneficiosa. Matizan sus comentarios e incluso animan al resto de compas. La forma de participar mejora.

Más aún. El uso de las redes sociales no sólo nos sirve para percibir la variedad, sino también precisamente para mejorar la representación y que las decisiones que tomamos tengan en cuenta a más personas.

Os cuento un ejemplo. En Leganés existe un Consejo de Participación. Es un tipo de órgano que agrupa a niñas, niños y jóvenes para animarles a participar, detectar problemas en su localidad, proponer soluciones al Gobierno y realizar acciones.

El otro día nos contaron que estuvieron debatiendo sobre la necesidad de una cancha de fútbol en la zona. Sólo había ocho personas en la reunión y todas estaban de acuerdo. A la dinamizadora se le ocurrió que lanzaran la pregunta en Tuenti. De repente, les sorprendió que había más respuestas, que no todo el mundo estaba de acuerdo. Así comprobaron la diversidad, pero también obtuvieron información para negociar una decisión mucho más representativa.

Es un ejemplo pequeñito, pero creo que es fenomenal para ilustrar cómo las redes sociales no sólo se tienen que utilizar para dar difusión… sino que tienen otros usos muy interesantes.

En la foto: reunión del consejo de participación de Leganés.

 

 

La revolución educativa de Ken Robinson

 

 

La duración de las cosas en internet

En internet la gente lee muy rápido. Vamos con prisas a menudo. Quizá es una actitud que hay que cambiar. Incluso se dice que se está transformando nuestro pensamiento y nuestra capacidad de atención… bla, bla, bla… yo estoy bastante segura de que la gente lee, se forma y aprende. Si se le consigue motivar e interesar, claro.

El caso es que el otro día escuché a Isma una frase muy cierta y garabateé una viñeta.

Por otra parte, Capo me insistía en que le enseñara lo poco que sé de viñetear. Así que, como es poco, se me ocurrió hacer un vídeo con el cachondeo de que durara sólo una canción.

Precisamente usé la viñeta de la frase de Isma, que hace también referencia a que, para captar la atención, los vídeos tienen que prometer brevedad.

Evidentemente, con más tiempo, sale algo bastante más digno en cuanto al dibujo. Sólo quería mostrar cómo, mecanizando la forma del rostro de tus personajes, el proceso para realizar una viñeta muy sencilla no lleva más de 5 minutos.

Volviendo a la cuestión sobre la duración en internet… quizá es cuestión de que se dosifica y fragmenta más la información. La gente puede ir seleccionando y profundizando… e incluso creando y compartiendo. En lugar de una lectura lineal, como la de un libro, que también, ¿por qué no?, es interesante… se ofrece una lectura y creación cooperativa.

Para mí es fantásico lo que puedes divertirte y liberarte rompiendo formatos, experimentando y permitiéndote equivocaciones o publicar cosas absolutamente “hazlo-tú-misma” y cutre-caseras como éstas.

 

 

Últimamente le doy muchas vueltas a cómo la gente utiliza las herramientas informáticas. Creo que es un tema menospreciado. Muchas veces parece que una vez has dado con la solución informática a un problema, ya has solucionado el problema. Sin embargo, las soluciones informáticas suelen ser sólo una parte de la solución del problema, pero eso no te lo enseñan en la carrera.

En los cursos de herramientas de ofimática, tipo OpenOffice, sólo suelen tratarse asuntos técnicos, del estilo: cómo se añade un índice a un documento, o cómo añadir un gráfico a una hoja de cálculo. Lo que suelen faltar son consejos de buenas prácticas sobre cómo organizar los documentos de un departamento, sobre cuándo conviene usar plantillas, o sobre si establecer convenios sobre nombrado de documentos en un grupo de trabajo.

Herramientas
Foto publicada por bre pettis en flickr bajo una licencia de Creative Commons.

De ahí una triste realidad: muchas veces sólo aprovechamos un ínfimo potencial de las herramientas que tenemos. Una consecuencia típica es la de creer que la herramienta no es adecuada. Y a veces es cierto, pero otras, simplemente la estábamos usando mal. Un ejemplo clásico es el de utilizar herramientas de gestión de tareas asignando frases a las tareas que no contienen información suficiente para saber qué hay que hacer. El equivalente a titular mal en periodismo.

Imagina que una compañera de trabajo te asigna la tarea: “Imprenta”. ¡Qué querrá decir! Sin embargo, si la tarea fuese: “Llevar a la imprenta el cartel de la fiesta para imprimirlo en 120×360 cm” ¿A que da una idea más clara de lo que habría que hacer? Lo gracioso es que casi nunca se habla de estas cosas.

Mi teoría es que lo que pasa es que, en muchos casos, damos por hechas precisamente las cosas más básicas. Cuando vamos a diseñar una formación pensamos en todas las dificultades técnicas que tendrán los alumnos y alumnas, y no pensamos en otras cosas que, por no ser tan técnicas, nos parecen menos importantes.

¿Qué ha hecho la Wikipedia para mejorar la convivencia en su comunidad?

Hace unos días, andaba yo merodeando por la Wikipedia cuando me encontré con algo que me trajo a la cabeza la reflexión de los párrafos anteriores. Me refiero a los consejos de la Wikipedia para mejorar la convivencia.

Wikipedia

La Wikipedia es un espacio en el que cualquiera puede escribir un artículo, o modificar y hasta eliminar un artículo escrito por otra persona. Si se hubiesen limitado a los esquemas clásicos de formación, sólo habrían hecho manuales para resolver las dudas técnicas: cómo crear un artículo, cómo añadir una imagen, etc. Pero en la Wikipedia han sabido ir un poco más allá y han redactado una serie de consejos para la convivencia:

  • Presume buena fe: “Presumir buena fe se basa en intenciones, no en acciones. Hasta la gente mejor intencionada comete errores, y debes corregirlos cuando lo hagan. Lo que no debes hacer es actuar como si su error fuese deliberado.”
  • No morder a los novatos: “Los novatos son valiosos para la comunidad. Darles herramientas para colaborar adecuadamente es la mejor forma de estimular la diversidad de conocimientos, opiniones e ideales en Wikipedia para preservar su neutralidad e integridad. Dicho sea de paso, este concepto es aplicable a cualquier ámbito de la realidad en cuanto a lo que aprendizaje se refiere.”
  • Etiqueta: “Tratar a los demás con respeto es la clave para colaborar con eficacia en la construcción de Wikipedia.”
  • Regla de las tres reversiones: La regla de las tres reversiones es “una medida de seguridad, con el fin de detener las guerras de ediciones.”
  • No hagas ataques personales: “Los debates entre wikipedistas son una parte esencial de la cultura de Wikipedia. Sé cívico y mantente fiel a la Etiqueta. Los desacuerdos con otros editores pueden ser discutidos sin usar el recurso del ataque personal; es más, éste sólo logrará desacreditarte, y a tu postura contigo.”
  • No sabotees Wikipedia para respaldar tus argumentos: “Esta norma general propone que el diálogo, y no la acción unilateral, es la forma preferida de cambiar las políticas y el mecanismo preferido para demostrar los posibles problemas con las políticas.”

Seguro que has oído mil veces eso de que lo urgente absorbe el tiempo de lo importante. En lo que a formación de herramientas informáticas respecta, parece que la urgencia de resolver ciertas dudas técnicas suele hacer que nos olvidemos de lo importante de dar buenos consejos y ejemplos de uso. Tres puntos para la Wikipedia.

 

 

En esta sociedad hacen falta recursos económicos para que proyectos como Otramérica funcionen. Nuestros criterios son claros en cuanto a no recibir dinero de empresas desarrollistas o de organizaciones que puedan comprometer la independencia del portal. Por eso agradecemos la colaboración de las ciudadanas y ciudadanos del mundo a través de micro donaciones o donaciones para el proyecto o para áreas del mismo. OTRAMÉRICA
En una charla que ofrecía Javier Bauluz el 1 de marzo de 2010 en La Casa Encendida, señalaba que el periodismo había dejado de ser un “perro de presa” del poder para convertirse en aliado y que si existía alguna refundación posible era siendo honestos, veraces sin responder a intereses ajenos.  En sucesivas ocasiones, desde Periodismo Humano se ha lanzado el mensaje de estar muy satisfechos con la marcha del proyecto, con las estadísticas, con la cantidad de “me gusta” que obtienen en Facebook, pero que al final un proyecto de este tipo debe sustentarse económicamente con aportaciones de particulares y en esto había mucho camino todavía por recorrer.
Síguelo durante un determinado de tiempo. Comprueba la línea de sus noticias, si están contrastadas, si existen análisis con cierta profundidad de los casos que se exponen.
Plantéate cuantas  personas pueden ser necesarias para sacar adelante ese medio de comunicación que empieza a gustarte. Visita la sección de equipo de su web, pregúntales directamente…
Infórmate sobre sus vías de financiación, quienes están detrás del medio: exige transparencia.
Comprueba que existe dialogo con la audiencia: comenta noticias y si no estás de acuerdo con algún dato de los que exponen, transmítelo participando en los comentarios; comprueba si te contestan y cómo lo hacen. Búscalos en las redes sociales y síguelos.
Haz una valoración sobre el tipo de informaciones que esos medios ponen a tu disposición : ¿son cercanas a tus realidades? ¿reflejan problemáticas que te afectan directa o indirectamente? ¿se plantean tesis con un determinismo irrevocable o se exponen razones y dejan cierto margen para que te forjes una opinión propia?
Vale cualquier otro criterio que tú consideres importante u oportuno.
¿Qué medios alternativos existen?
Muchísimos, incontables. Ya sabes que gracias a las Tecnologías de la Información y Comunicación se ha permitido que muchas personas, organizaciones y colectivos tengan su propia voz en la red. Aquí tienes unos cuantos ejemplos, aunque sería aconsejable que realices tus propias búsqueda  y descubras otros muchos más.
En esta sociedad hacen falta recursos económicos para que proyectos como Otramérica funcionen. Nuestros criterios son claros en cuanto a no recibir dinero de empresas desarrollistas o de organizaciones que puedan comprometer la independencia del portal. Por eso agradecemos la colaboración de las ciudadanas y ciudadanos del mundo a través de micro donaciones o donaciones para el proyecto o para áreas del mismo. OTRAMÉRICA
fraymifoto_flickr
En una charla que ofrecía Javier Bauluz el 1 de marzo de 2010 en La Casa Encendida, señalaba que el periodismo había dejado de ser un “perro de presa” del poder para convertirse en aliado y que si existía alguna refundación posible era siendo honestos, veraces sin responder a intereses ajenos.  En sucesivas ocasiones, desde Periodismo Humano se ha lanzado el mensaje de estar muy satisfechos con la marcha del proyecto, con las estadísticas, con la cantidad de “me gusta” que obtienen en Facebook, pero que al final un proyecto de este tipo debe sustentarse económicamente con aportaciones de particulares y en esto había mucho camino todavía por recorrer.
No era diferente el discurso de algunos medios madrileños alternativos reunidos en el pasado Foro Social Mundial de Madrid (Diagonal, Radio Vallekas, TeleK, Nodo 50 y Rebelión). Aunque fueron muchos y diferentes los temas que se trataron, la pregunta sobre si era posible sustentar proyectos alternativos de comunicación de izquierdas planeaba en una no muy concurrida sala.
Sin ir más lejos, el pasado julio la Agencia independiente de noticias ANIA dejaba de trabajar después de diez años debido fundamentalmente a problemas económicos y hace un par de días se anunciaba que Tele K, la primera televisión comunitaria de Madrid, dejaba de emitir.
Sin embargo, la cuestión periodística ha dejado de ser asunto del propio colectivo para pasar a ser una preocupación cada vez más extendida entre la ciudadanía. Quién informa, cómo, qué intereses defiende…son preguntas que cada vez nos hacemos más personas cuando atendemos a un determinado medio de comunicación. El rumor extendido que “cada uno te cuenta lo que le interesa”, “nadie te va a decir la verdad” o “todos se deben a la publicidad que les paga” descubre un desencanto, desconfianza y hastío sobre la información que procede de medios de comunicación más o menos convencionales. Es en este contexto cuando resulta evidente que  ha llegado el momento de convencernos seriamente que si queremos una información cercana a nuestros problemas, con un enfoque más centrado en la persona, sin interferencias del poder u otro tipo de intereses espúreos, que investigue, señale y denuncie sin miedo a perder patrocinadores, subvenciones u otros prebendas llegadas desde el poder, tendremos que apoyarlos, y no solo con un “like” en facebook , sino  económicamente. Hablo de financiar como particulares, comenzar a percibir la comunicación no solo como un derecho, sino como una necesidad y un terreno de resistencia.

Y no solo eso, sino convencer a nuestro círculo de confianza, amistades, familiares que la información y comunicación construye realidades, que existen otros “mundos” más allá de la agenda mediática, que es importante contextualizar, aprender a consultar diferentes fuentes y aceptar que una verdad absoluta quizá no exista casi nunca. Pero que es en ese proceso de discriminar información, tener unas claves para dar credibilidad o no a ciertas informaciones, comparar datos ofrecidos y de dónde se extraen, etc…cuando estaremos realmente adquiriendo cierta “soberanía informacional” y aprendiendo que una de las formas más comunes de ejercer el poder en nuestros días es a través de la comunicación.
Por tanto, para que todo esto pueda ser posible, es necesario comenzar a plantearse la necesidad imperiosa de contar y sostener  medios de comunicación alternativos a los “oficiales”, con profesionales altamente motivados y preparados para realizar su trabajo de forma independiente, pero que como todo el mundo, necesitan percibir un salario a fin de mes por su trabajo. Y que dependiendo de dónde venga ese salario (subvenciones, aportaciones privadas, o publicidad de empresas) la información tendrá más o menos independencia.
¿Qué claves puedo tener en cuenta para apoyar a un medio?
Síguelo durante un determinado de tiempo. Comprueba la línea de sus noticias, si están contrastadas, si existen análisis con cierta profundidad de los casos que se exponen.
Plantéate cuántas  personas pueden ser necesarias para sacar adelante ese medio de comunicación que empieza a gustarte. Visita la sección de equipo de su web, pregúntales directamente…
Infórmate sobre sus vías de financiación, quienes están detrás del medio: exige transparencia.
Comprueba que existe dialogo con la audiencia: comenta noticias y si no estás de acuerdo con algún dato de los que exponen, transmítelo participando en los comentarios; comprueba si te contestan y cómo lo hacen. Búscalos en las redes sociales y síguelos.
Haz una valoración sobre el tipo de informaciones que esos medios ponen a tu disposición : ¿son cercanas a tus realidades? ¿reflejan problemáticas que te afectan directa o indirectamente? ¿se plantean tesis con un determinismo irrevocable o se exponen razones y dejan cierto margen para que te forjes una opinión propia? ¿son útiles en tu vida? ¿ te informan sobre cómo participar y cambiar lo que no te gusta?
Vale cualquier otro criterio que tú consideres importante u oportuno.
¿Qué medios alternativos existen?
Muchísimos, incontables. Ya sabes que gracias a las Tecnologías de la Información y Comunicación se ha permitido que muchas personas, organizaciones y colectivos tengan su propia voz en la red. Aquí tienes unos cuantos ejemplos, aunque sería aconsejable que realices tus propias búsquedas  y descubras otros muchos más:
Indymedia , Periodismo Humano, Rebelión, Diagonal, UCRM (Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid), Diagonal,  Otramérica, Kaosenlared.net