¿Qué pueden hacer clases de niñas y niños de la India o Sudáfrica, un ordenador atrapado en un muro y 200 abuelas?
Si no te aparece bien el vídeo, como le pasa a nuestro “bizcochito” Flip, puedes intentarlo directamente aquí.
¿Qué pueden hacer clases de niñas y niños de la India o Sudáfrica, un ordenador atrapado en un muro y 200 abuelas?
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El post de Olways de ayer, sobre usos de las redes sociales enfocados a la diversidad, empezaba diciendo:
“Algo interesante de las redes sociales y que solemos repetir mucho es que nos pueden conectar con gente diferente. Sí, bien, aunque a veces, ¡ay!, acabamos visitando y leyendo los sitios de la gente que opina parecido y que tiene más afinidad.”
Y no le falta razón. Hoy he conocido el concepto de “burbuja de filtros” de la mano de uno de los vídeos de TED de Eli Pariser. La idea puede resumirse en varias claves:
Échale un vistacín y lo comentamos:
Resulta inquietante. No sólo tenemos una tendencia natural a ignorar a quienes opinan diferente y a refugiarnos en las redes que nos son más familiares. Además, ahora lo que creíamos que era una ventana al mundo se está convirtiendo en un espejo en que mirar nuestro ombligo.
Algo interesante de las redes sociales y que solemos repetir mucho es que nos pueden conectar con gente diferente. Sí, bien, aunque a veces, ¡ay!, acabamos visitando y leyendo los sitios de la gente que opina parecido y que tiene más afinidad.
Pero, para proyectos de participación, las redes sociales se pueden usar precisamente para romper esas rutinas. Por ejemplo, en Cibercorresponsales, como no es un medio que siga la agenda comunicativa habitual, no sólo se habla de fútbol o de las elecciones, que también. Además de lo típico encontramos artículos sobre el piragüismo, sobre el stop motion o sobre la amistad y el amor que, ¿por qué no?, deberían ocupar y centrar los medios.
¡Pues sí! Aunque no seamos profesionales, podemos mostrar un mundo mucho más real: hay más gustos, más intereses y más preocupaciones que las que se publican en los medios.
Ya no sólo eso. Hablemos de perfiles. Es muy interesante que en la misma portada se puedan mezclar artículos elaborados por chicas y chicos que están en un colegio con grandes recursos y que reflexionan sobre política o sobre la publicidad… con artículos publicados por el alumnado de asignaturas de apoyo que tienen mil faltas de ortografía pero a su vez un mérito y un esfuerzo inmenso.
Al principio, los comentarios chocan, se critican y no se entienden. Les avisamos, les informamos de las diferentes situaciones. La reacción de sorpresa y de conciencia de la diversidad puede ser altamente beneficiosa. Matizan sus comentarios e incluso animan al resto de compas. La forma de participar mejora.
Más aún. El uso de las redes sociales no sólo nos sirve para percibir la variedad, sino también precisamente para mejorar la representación y que las decisiones que tomamos tengan en cuenta a más personas.
Os cuento un ejemplo. En Leganés existe un Consejo de Participación. Es un tipo de órgano que agrupa a niñas, niños y jóvenes para animarles a participar, detectar problemas en su localidad, proponer soluciones al Gobierno y realizar acciones.
El otro día nos contaron que estuvieron debatiendo sobre la necesidad de una cancha de fútbol en la zona. Sólo había ocho personas en la reunión y todas estaban de acuerdo. A la dinamizadora se le ocurrió que lanzaran la pregunta en Tuenti. De repente, les sorprendió que había más respuestas, que no todo el mundo estaba de acuerdo. Así comprobaron la diversidad, pero también obtuvieron información para negociar una decisión mucho más representativa.
Es un ejemplo pequeñito, pero creo que es fenomenal para ilustrar cómo las redes sociales no sólo se tienen que utilizar para dar difusión… sino que tienen otros usos muy interesantes.
En la foto: reunión del consejo de participación de Leganés.
En internet la gente lee muy rápido. Vamos con prisas a menudo. Quizá es una actitud que hay que cambiar. Incluso se dice que se está transformando nuestro pensamiento y nuestra capacidad de atención… bla, bla, bla… yo estoy bastante segura de que la gente lee, se forma y aprende. Si se le consigue motivar e interesar, claro.
El caso es que el otro día escuché a Isma una frase muy cierta y garabateé una viñeta.

Por otra parte, Capo me insistía en que le enseñara lo poco que sé de viñetear. Así que, como es poco, se me ocurrió hacer un vídeo con el cachondeo de que durara sólo una canción.
Precisamente usé la viñeta de la frase de Isma, que hace también referencia a que, para captar la atención, los vídeos tienen que prometer brevedad.
Evidentemente, con más tiempo, sale algo bastante más digno en cuanto al dibujo. Sólo quería mostrar cómo, mecanizando la forma del rostro de tus personajes, el proceso para realizar una viñeta muy sencilla no lleva más de 5 minutos.
Volviendo a la cuestión sobre la duración en internet… quizá es cuestión de que se dosifica y fragmenta más la información. La gente puede ir seleccionando y profundizando… e incluso creando y compartiendo. En lugar de una lectura lineal, como la de un libro, que también, ¿por qué no?, es interesante… se ofrece una lectura y creación cooperativa.
Para mí es fantásico lo que puedes divertirte y liberarte rompiendo formatos, experimentando y permitiéndote equivocaciones o publicar cosas absolutamente “hazlo-tú-misma” y cutre-caseras como éstas.
Últimamente le doy muchas vueltas a cómo la gente utiliza las herramientas informáticas. Creo que es un tema menospreciado. Muchas veces parece que una vez has dado con la solución informática a un problema, ya has solucionado el problema. Sin embargo, las soluciones informáticas suelen ser sólo una parte de la solución del problema, pero eso no te lo enseñan en la carrera.
En los cursos de herramientas de ofimática, tipo OpenOffice, sólo suelen tratarse asuntos técnicos, del estilo: cómo se añade un índice a un documento, o cómo añadir un gráfico a una hoja de cálculo. Lo que suelen faltar son consejos de buenas prácticas sobre cómo organizar los documentos de un departamento, sobre cuándo conviene usar plantillas, o sobre si establecer convenios sobre nombrado de documentos en un grupo de trabajo.

Foto publicada por bre pettis en flickr bajo una licencia de Creative Commons.
De ahí una triste realidad: muchas veces sólo aprovechamos un ínfimo potencial de las herramientas que tenemos. Una consecuencia típica es la de creer que la herramienta no es adecuada. Y a veces es cierto, pero otras, simplemente la estábamos usando mal. Un ejemplo clásico es el de utilizar herramientas de gestión de tareas asignando frases a las tareas que no contienen información suficiente para saber qué hay que hacer. El equivalente a titular mal en periodismo.
Imagina que una compañera de trabajo te asigna la tarea: “Imprenta”. ¡Qué querrá decir! Sin embargo, si la tarea fuese: “Llevar a la imprenta el cartel de la fiesta para imprimirlo en 120×360 cm” ¿A que da una idea más clara de lo que habría que hacer? Lo gracioso es que casi nunca se habla de estas cosas.
Mi teoría es que lo que pasa es que, en muchos casos, damos por hechas precisamente las cosas más básicas. Cuando vamos a diseñar una formación pensamos en todas las dificultades técnicas que tendrán los alumnos y alumnas, y no pensamos en otras cosas que, por no ser tan técnicas, nos parecen menos importantes.
Hace unos días, andaba yo merodeando por la Wikipedia cuando me encontré con algo que me trajo a la cabeza la reflexión de los párrafos anteriores. Me refiero a los consejos de la Wikipedia para mejorar la convivencia.

La Wikipedia es un espacio en el que cualquiera puede escribir un artículo, o modificar y hasta eliminar un artículo escrito por otra persona. Si se hubiesen limitado a los esquemas clásicos de formación, sólo habrían hecho manuales para resolver las dudas técnicas: cómo crear un artículo, cómo añadir una imagen, etc. Pero en la Wikipedia han sabido ir un poco más allá y han redactado una serie de consejos para la convivencia:
Seguro que has oído mil veces eso de que lo urgente absorbe el tiempo de lo importante. En lo que a formación de herramientas informáticas respecta, parece que la urgencia de resolver ciertas dudas técnicas suele hacer que nos olvidemos de lo importante de dar buenos consejos y ejemplos de uso. Tres puntos para la Wikipedia.
En esta sociedad hacen falta recursos económicos para que proyectos como Otramérica funcionen. Nuestros criterios son claros en cuanto a no recibir dinero de empresas desarrollistas o de organizaciones que puedan comprometer la independencia del portal. Por eso agradecemos la colaboración de las ciudadanas y ciudadanos del mundo a través de micro donaciones o donaciones para el proyecto o para áreas del mismo. OTRAMÉRICAimagen de frymifoto en Flickr