Hay algo que, en poco tiempo, me ha pasado varias veces y he pensado: ¡merece un post! Imagina que tienes un blog y escribes un post sobre, por decir algo, la receta de un plato que te guste mucho. Un hummus, por qué no. Y que explicas en el post que los garbanzos debes dejarlos una noche en remojo antes de cocinarlos porque así queda mucho más rico. Semanas más tarde, alguien te comenta que quedan muy ricos con garbanzos de esos que vienen ya guisados en botes de cristal. La duda es:
- ¿Actualizas el post que ya había escrito semanas atrás?
- ¿O escribes uno nuevo?
Las dos ideas tienen sus pros y sus contras.
Si te decides por actualizar el post que ya habías escrito, puede ser que mucha gente no se entere. Recuerda que la dinámica de lectura de los blogs es parecida a la de los emails. Cuando entras en un blog, vas intuitivamente a buscar cosas nuevas. ¿Este post lo he leído ya? Lo leí, lo leí, loleí. ¡Este no! Si actualizas un post, quienes ya habían leído la versión antigua, muy probablemente no lean la nueva.

Entonces, ¿escribimos un post nuevo? Si decides escribir un post nuevo los cambios serán mucho más visibles. De hecho, la nueva información podría fácilmente ser titular del nuevo post. Siguiendo con el ejemplo de los garbanzos, tal vez podrías escribir un post titulado: “El hummus también queda riquísimo con garbanzos de bote”. Escribir un nuevo post no es mala idea pero todo tiene su qué.
En cuanto un blog empieza a tener un tiempo, se hace cada vez más normal que la mayor parte de sus visitas lleguen de buscadores. Y eso es una movida, porque significa que mucha gente seguirá entrando a tus posts antiguos. De hecho, ¡lo normal es que los posts de la página principal sean sólo una parte muy pequeña de las visitas de un blog! La mayor parte de la gente llegará a través de buscadores… a posts antiguos. Así que la idea de actualizar el post antiguo, tampoco era tan mala.

¿Una solución intermedia? Las soluciones que no son ni blancas, ni negras suelen ser, al final, las mejores. Una idea es combinar las dos ideas anteriores. Es decir, escribir un nuevo post hablando sobre el uso de garbanzos de bote para hacer hummus y actualiza el post antiguo con un enlace al nuevo. Sobra decir que en el post nuevo tampoco es mala idea enlazar el antiguo… y que a veces sólo querrás corregir un dato simple, como una fecha en una convocatoria, o una falta de ortografía y no te hará falta montar tanto tinglado.
¿Y tú? ¿modificas muchos posts? ¿o eres más de escribir siempre posts nuevos para todo?





