En Tenerife hay muchas formas de tomar el café, una variedad inmensa de cafés con leche, con licor, con canela, limón, etc. Según César, “la participación es como los cafés: a cada cual le gusta de forma diferente y tenemos que respetar esos gustos”.
Una foto con muchos tipos de café
César González trabaja en la Casa de Juventud de Los Realejos, en Tenerife. Durante el encuentro de Cabueñes nos habla de Nenedam y algunos de los proyectos con jóvenes en los que ha tomado parte.
Éste es César
Nos cuenta que, al principio de su labor, presentaron al alcalde un proyecto de juventud con una condición: que sacara las plazas fijas para trabajar y que fuera a concurso. La otra condición era viajar por toda España para conocer otros proyectos. Se lo concedieron.
A la hora de presentarles la propuesta, le presentaron un programa en blanco. ¡Imaginaos la cara del alcalde sintiéndose estafado!
Sin embargo, ellos le argumentaron lo siguiente: había que preguntarles y esperar a que las y los jóvenes fueran quienes decidieran qué querían hacer. ¡Y lo consiguieron!
Hoy en día, las y los jóvenes deciden cómo se gestionan y reparten gran parte de los recursos. Tienen que hacer además un esfuerzo por entenderse entre todos los grupos: desde jóvenes católicxs a anarquistas pasando por ecologistas. Preparan la programación, la ajustan a los recursos y se la presentan al Gobierno.
Así les han preparado para la participación: se han acostumbrado a sentarse con los partidos políticos y dialogar.
No sólo presentan actividades para ellxs, sino que incluso han destinado dinero para audífonos para jóvenes con discapacidad o han apadrinado a tres niñxs en otras partes del mundo… No siguen para nada las reglas típicas de “para qué puedes gastarte el dinero”.
El famoso programa en blanco
¿Os imagináis? Pensar, crear y presentar los proyectos ¡también los de internet! en blanco. No imaginarse nada, no dibujar nada hasta que no nos sentemos con todas las personas con quienes soñamos hacerlo
¿Os imagináis? ¿Nos atrevemos?







