¿Qué pueden hacer clases de niñas y niños de la India o Sudáfrica, un ordenador atrapado en un muro y 200 abuelas?
Si no te aparece bien el vídeo, como le pasa a nuestro “bizcochito” Flip, puedes intentarlo directamente aquí.
¿Qué pueden hacer clases de niñas y niños de la India o Sudáfrica, un ordenador atrapado en un muro y 200 abuelas?
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Últimamente le doy muchas vueltas a cómo la gente utiliza las herramientas informáticas. Creo que es un tema menospreciado. Muchas veces parece que una vez has dado con la solución informática a un problema, ya has solucionado el problema. Sin embargo, las soluciones informáticas suelen ser sólo una parte de la solución del problema, pero eso no te lo enseñan en la carrera.
En los cursos de herramientas de ofimática, tipo OpenOffice, sólo suelen tratarse asuntos técnicos, del estilo: cómo se añade un índice a un documento, o cómo añadir un gráfico a una hoja de cálculo. Lo que suelen faltar son consejos de buenas prácticas sobre cómo organizar los documentos de un departamento, sobre cuándo conviene usar plantillas, o sobre si establecer convenios sobre nombrado de documentos en un grupo de trabajo.

Foto publicada por bre pettis en flickr bajo una licencia de Creative Commons.
De ahí una triste realidad: muchas veces sólo aprovechamos un ínfimo potencial de las herramientas que tenemos. Una consecuencia típica es la de creer que la herramienta no es adecuada. Y a veces es cierto, pero otras, simplemente la estábamos usando mal. Un ejemplo clásico es el de utilizar herramientas de gestión de tareas asignando frases a las tareas que no contienen información suficiente para saber qué hay que hacer. El equivalente a titular mal en periodismo.
Imagina que una compañera de trabajo te asigna la tarea: “Imprenta”. ¡Qué querrá decir! Sin embargo, si la tarea fuese: “Llevar a la imprenta el cartel de la fiesta para imprimirlo en 120×360 cm” ¿A que da una idea más clara de lo que habría que hacer? Lo gracioso es que casi nunca se habla de estas cosas.
Mi teoría es que lo que pasa es que, en muchos casos, damos por hechas precisamente las cosas más básicas. Cuando vamos a diseñar una formación pensamos en todas las dificultades técnicas que tendrán los alumnos y alumnas, y no pensamos en otras cosas que, por no ser tan técnicas, nos parecen menos importantes.
Hace unos días, andaba yo merodeando por la Wikipedia cuando me encontré con algo que me trajo a la cabeza la reflexión de los párrafos anteriores. Me refiero a los consejos de la Wikipedia para mejorar la convivencia.

La Wikipedia es un espacio en el que cualquiera puede escribir un artículo, o modificar y hasta eliminar un artículo escrito por otra persona. Si se hubiesen limitado a los esquemas clásicos de formación, sólo habrían hecho manuales para resolver las dudas técnicas: cómo crear un artículo, cómo añadir una imagen, etc. Pero en la Wikipedia han sabido ir un poco más allá y han redactado una serie de consejos para la convivencia:
Seguro que has oído mil veces eso de que lo urgente absorbe el tiempo de lo importante. En lo que a formación de herramientas informáticas respecta, parece que la urgencia de resolver ciertas dudas técnicas suele hacer que nos olvidemos de lo importante de dar buenos consejos y ejemplos de uso. Tres puntos para la Wikipedia.
El otro día me pidieron apoyo para preparar un taller sobre redes sociales para jóvenes. Uno de los epígrafes era el título de este artículo.
Vale que sólo es un epígrafe y finalmente puede acabar saliendo una sesión más abierta pero…
No podía salir de mi asombro. Así, de primeras, pensé que (si nos ponemos) pocas redes sociales son ideales: “Esto es el antitaller, ¿no? Doy un taller sobre redes… para prohibir su uso”.
Las marcas son lo de menos ahora amismo. Lo que me preocupaba más, acordándome de muchas iniciativas que sólo se dedican a enseñar sobre peligros y recomendar protegerse continuamente, era:
Y, sobre todo, y mira que yo siempre huyo del término “objetividad”…
No sería más divertido en el taller…
Que conste que casi siempre doy mi opinión personal en los talleres, pero no sé… intento mostrar alternativas, dudas y debates sobre estos temas.
Ilustración: Daniel Ted Feliciano, coloreada por mí
- Para hacer un enlace, selecciona el texto o la imagen que quieras enlazar y pulsa el icono de la cadena. Ése es el enlace.
- ¿Eso es una cadena?
- Sí… ¿no ves los eslabones?
- Pues no creo que me acuerde. Yo me voy a apuntar… que es el décimo botón empezando por la izquierda.
Esta es una conversación muy reciente y que ha desencadenado en mí unas ganas de cambiar algo muy concreto: la forma en la que intento enseñar.
No puede ser que me haya pasado tanto tiempo “dictando“, señalando qué botones hay que pulsar.
Tampoco puede ser que tantas personas sigan intentando aprender… apuntando paso a paso cada botón que tienen que pinchar, sin percibir la usabilidad, sin usar la lógica, sin tener confianza, sin esperar que el cacharreo les ayude (reafirmando que van al taller sabiendo que luego no le dedicarán apenas tiempo)… sin un método y un hábito autodidacta.
A partir de ahora me reto a mí misma a buscar, aprender y praticar otros formatos y metodologías de cursos y talleres:
Foto: Carlos Luna

Ayer estuvimos en la MesaTICS, que es una iniciativa para organizar reuniones mensuales en las que varias organizaciones comparten sus experiencias y metodologías relacionadas con tecnología.
Carlos Flores, director de Tecnologías de la Información de Asociación Semilla, nos habló ayer de cómo usan la tecnología en entornos no formales de aprendizaje. Y, en concreto, sobre qué cosas piensa que el software libre enseña a las y los niños de su organización.
Aplicándolo a personas adultas, me recuerda mucho, sobre todo los primeros puntos, a una anécdota que se repite continuamente en mi vida. Cuando explico en qué consiste la Wikipedia, mucha gente se pregunta quién se responsabiliza de actualizarla y mejorarla.
A veces parece que no sale natural el pensamiento de que sea la comunidad, de que todas y todos estemos ahí, sino que tiene que haber alguien, sea una empresa o un gobierno.
Documentación
Artículos relacionados:
Déficit de atención, educación, creatividad, pensamiento divergente y medios de comunicación. ¿Cómo cambiar nuestra forma de pensar? Una charla de Ken Robinson.
Tratando de preparar un artículo con ideas, recursos y experiencias sobre proyectos de educación al desarrollo que utilizan la web 2.0, me ha salido un artículo que reúne conceptos muy relacionados e interesantes, recursos en general también sobre estos conceptos y quizá una única experiencia que se ajusta plenamente a la definición del concepto.
Esto me ha recordado mucho a cuando empezábamos a dar charlas para ONG sobre blogs y apenas había ejemplos. Siempre me preguntaba lo mismo que ahora: ¿no hay ejemplos o es que no los sé encontrar?
¡La respuesta está ahí afuera! O quizás… en los comentarios de este artículo
Al fin, sale un artículo lioso, con ganas de mezclar las cosas, relacionarlas, imaginar y hacer alguna locura, ¿no?
Conceptos
Algunos rasgos de la educación 2.0
Una experiencia: Wiki Sólo dar y dar

En este proyecto, por ejemplo, se describen situaciones de injusticia. Se ofrecen recursos y propuestas de actuación en el ámbito de la cooperación. El alumnado de los centros escolares que lo deseen pueden participar en grupos y solucionar los ejercicios.
Así, encontramos el proyecto de talleres de carpintería en Guinea en el que se describe la situación de un niño de 12 años llamado Justin Sangaré. El grupo participante tendrá que describir su aventura viajando al país para dar ideas sobre cómo mejorar el proyecto. Cada equipo tiene la posibilidad de abrir una página en el wiki enlazada desde el proyecto para compartir sus ideas.
Documentación
Sobre educación para el desarrollo
Sitios de educación en valores
Sobre la educación expandida
Sobre educación 2.0
Sobre cooperación
Plataformas de enseñanza online y más herramientas
Gracias por sus pistas a Silvia, Felipe y Neyda.