Me dijo un día mi hermana que la cuestión no es apagar la tele, sino también verla de forma consciente: criticando aquello que no te gusta.

Y quería ahora practicar esto con un juego, no con la tele. Llevo unos días jugando a TrashTycoon, un videojuego que se ofrece gratis en Facebook. Lo ha lanzado la empresa Guerrillapps con la financiación de Carbonfund, una fundación que tiene como objetivo reducir el consumo de carbón, Treehuger, un medio de comunicación sobre sostenibilidad, y TerraCycle, una curiosa empresa de reciclaje.

Si hacéis la búsqueda en internet, se anuncia como un juego educativo sobre la sostenibilidad.

Parece ser que el 10% de las ganancias del juego se destinan a Carbonfund.

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Todo comienza en una ciudad desastrosa. Tienes que ocuparte de limpiar montones de basura. Puedes comprar y utilizar plantas de reciclado para procesar todos esos materiales.

El juego te va planteando objetivos: limpiar todas las casas, producir cierta cantidad de productos reciclados… Todos esos productos los puedes vender para ir ganando dinero. Incluso puedes ir recaudando impuestos de la basura recogida.

Del juego en cuestión me ha llamado la atención eso de que promueva claramente el ecocapitalismo. Si no lo piensas demasiado, parece que estás aprendiendo algo sobre ecología peroooo…

…te empiezas a preocupar cuando ansías realmente ver más basura en las calles una vez que están limpias.

Y es que una de las amenazas del juego es precisamente quedarse sin basura que recoger y, por tanto, sin materias para elaborar productos, venderlos y seguir enriqueciéndote.

Está claro que en este juego se han olvidado de una regla fundamental de la ecología. Se suele hablar de la triple R: “reducir, reutilizar y reciclar”. Y, generalmente, también se suele subrayar que van de mayor a menor valor: ¡lo primero es reducir, lo segundo es reutilizar y, si no queda más remedio, reciclar! En el juego, las dos primeras no sólo no importan, de hecho… ¡son nuestras enemigas!

También, ya que me he colocado en el papel purista, me ha llamado la atención que el juego clasifica como “decoración” todos los componentes que yo asocio más directamente con vivir la naturaleza: cometas, aparcamientos de bicicletas, bancos, etc.

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Si hay un componente educativo, aunque muy básico, es que te enteras de qué tipo de productos se pueden elaborar con los residuos que recoges y la importancia de las lombrices en todo este sarao.

No soy ninguna experta en medioambiente, pero me da la sensación de que las empresas que intentan hacer “productos que conciencian” a veces no captan el mensaje. En esta ocasión me parece que lo han captado perfectamente, porque detrás hay empresas que se benefician precisamente del reciclaje. De hecho, ¡sus logos y productos aparecen constanmente durante el juego! Así que… ¿es sólo un juego educativo o también podríamos/deberíamos hablar de un juego publicitario?

¡Hala, os dejo! Después de criticarlo, me voy a comprobar si mis ciberlombrices están agustito para producir aún más fertilizante virtual y poder seguir mi carrera como ricachona de la basura reciclada del ciberespaciooooooooo!!!

 

 

legbookEl otro día me pidieron apoyo para preparar un taller sobre redes sociales para jóvenes. Uno de los epígrafes era el título de este artículo.

Vale que sólo es un epígrafe y finalmente puede acabar saliendo una sesión más abierta pero…

No podía salir de mi asombro. Así, de primeras, pensé que (si nos ponemos) pocas redes sociales son ideales: “Esto es el antitaller, ¿no? Doy un taller sobre redes… para prohibir su uso”.

Las marcas son lo de menos ahora amismo. Lo que me preocupaba más, acordándome de muchas iniciativas que sólo se dedican a enseñar sobre peligros y recomendar protegerse continuamente, era:

  • ¿Hacia dónde vamos con este tipo de formación en internet?
  • ¿La educación también se dedica a transmitir los miedos y no las posibilidades?

Y, sobre todo, y mira que yo siempre huyo del término “objetividad”…

  • ¿¿¿Por qué el mismo título da tu opinión???

No sería más divertido en el taller…

  • Que las chicas y chicos buscaran artículos sobre riesgos y posibilidades
  • Listado colaborativo de pros y contras y discutirlos
  • Búsqueda de redes sociales alternativas
  • Montar una tabla comparativa de redes sociales
  • Idear usos creativos, activistas y contraculturales de Facebook

Que conste que casi siempre doy mi opinión personal en los talleres, pero no sé… intento mostrar alternativas, dudas y debates sobre estos temas.

Ilustración: Daniel Ted Feliciano, coloreada por mí

 

 

Tal vez Facebook debería tener un botón de Importante además del de Me gusta. De tal forma que el tema Genocidio en Darfur pueda tener la misma visibilidad que He hecho una tarta.

Eli Pariser en El País

 

 

Sami Ben Gharbia en la Casa Encendida

Sami Ben Gharbia en la Casa Encendida

Siguiendo con la crónica de lo que oímos el martes en el encuentro  Internet y las Revoluciones Sociales en el siglo XXI, paso hoy a contar de manera resumida parte de lo que compartió con la audiencia el activista tunecino Sami Ben Gharbia, quien entre otras cosas, es el director de Global Voices Advocacy.

Sami contó como Facebook fue “la” herramienta de voz y organización de las revueltas tunecinas que acabaron con el régimen de Ben Ali. Y es que, cuando comenzaron las movilizaciones, el gobierno tunecino decidió cerrar otros espacios como Twitter, algunos blogs, Flickr, etc  ¡y solo dejó el Facebook abierto! Fue entonces cuando esta red social se convirtió en el único medio donde la gente se podía reunir virtualmente.

Seguro que os estaréis preguntando por qué no cerro Facebook.  La historia es curiosa: en 2008 el gobierno de Túnez decidió bloquear la red social y así lo hicieron durante 10 días.  Cuando la gente se dio cuenta que no podía disfrutar del ocio que ofrece esta plataforma pasaron a convertirse en disidentes virtuales. A esto le llamó “The Cute Cat Theory” (cosa que merece un post aparte, por cierto).  El gobierno de Túnez recordó esto en 2011 y decidió no bloquear Facebook y la historia de cómo resultó todo, es de sobra conocida.

Eso pasaba en internet  ¿y qué pasaba mientras tanto en uno de los medios de comunicación del mundo árabe más importante?

Bilal Raderee, periodista de Al – Jazeera nos contaba que su medio no tenía corresponsales en Túnez. ¿Y entonces, de que fuente bebían? ¡Sorpresa! De las redes, sobre todo y dada las circunstancias, de Facebook.

Sami nos explicaba que la comunicación se presentó en forma de triángulo, donde los tres vértices estaban interconectados entre sí.


Una vez más: las herramientas están ahí y la gente, si no tiene una cosa, si quiere, puede buscar y/o crea alternativas.  Facebook no hizo la revolución en Túnez, pero se usó como un medio y fue muy importante.

Las revoluciones las hace la gente. Que no se nos olvide.

 

 

Al menos para mí es “última hora”.

Me acabo de enterar, como no, vía Facebook gracias a Javi Martín  de Ecologitas en Acción.

Para más información, lee cómo hacerlo en el centro de ayuda de la propia plataforma.

Espero que os sea de utilidad.

 

 

Un gato y una gata peleando.

Ol y yo discutiendo. Foto bajo licencia de Cc de bdebaca

Chateando ayer con Olga, comentábamos  sobre las posibilidades de presencia de una ong en Facebook.

Yo le decía la forma cómo lo estoy usando y cómo nos está funcionando:  usando las páginas como los entornos “corporativos” y los perfiles de persona con el nombre y logo de la ong, capados, sin amigos/as y fuera de las búsquedas de buscadores y del propio Facebook para dinamizar (es muy útil cuando quieres, por ejemplo, dar toques con mensajes privados a fans que están cometiendo faltas para una buena convivencia -insultos, comentarios excluyentes y cosas por el estilo- porque así no lo tienes que hacer con tu perfil personal “de persona”, que también puede encargarse de la administración de la página)

Comentaba que cuando veo un ente jurídico (empresa, ong, administración) con un perfil de persona me pasa como cuando veo un ente jurídico con un correo de yahoo, hotmail, gmail y similares:  lo veo como poco serio o con poca idea.  No así con los grupos en Facebook, que aunque para mí sigue siendo menos corporativo, no me da esa falta de “profesionalidad”.  Cuando veo un grupo creado y dinamizado por un ente jurídico pienso que sus objetivos son, simplemente, diferentes.

Olga me compartía que a ella le pasa todo lo contrario, que cuando ve una ong con perfil distinto a las páginas, celebra que usen la plataforma como ellas quieran y que lo ve como un síntoma de querer adaptarse a nuevas formas.

¿Qué piensas? ¿Cómo lo están usando en tu entidad? ¿Compartes tu experiencia?

Por cierto, para capar el perfil hay que entrar en “cuenta” arriba a la derecha y luego en “configuración de la privacidad”  Tomate un tiempo y explora todas las posibilidades de que te da el chisme para restringir más o menos tu perfil.

Para hacerlo desaparecer de las búsquedas del Facebook, sigue estos sencillos pasos:

  • Conectate a vuestro perfil de persona.
  • Pincha en cuenta (arriba  a la  derecha) y selecciona “configuración de la privacidad”
  • Pincha en “Ver configuración”.  Este enlace lo verás arriba donde pone “conectar en facebook.
  • En la siguiente pantalla, pon todo lo más restringido que te deje: “solo amigos” (menos en la opción “envios de solicitud de amistad” que lo más estricto es “amigos de mis amigos”)

 

 

Del guetto digital a la soberanía digital

Cómo sobrevivir a Facebook sin morir en el intento. Presentación de Spideralex para el encuentro Movimientos en Red de Cádiz, organizado por el CRAC. Presentación de N-1, red social libre para la organización ciudadana.