imagen_multitud Ando últimamente dándole vueltas a la idea de cómo evolucionará la relación de los movimientos sociales con internet.  Un artículo en la revista El Viejo Topo esboza un análisis del futuro de las herramientas 2.o y los sindicatos, y propone una serie de cuestiones que fácilmente son extrapolables a otros colectivos sociales. Uniéndolas a las que planean por mi cabeza, aparecen las siguientes (por el momento):

  • ¿Que posibles efectos podrían derivarse del hecho que las personas comiencen a organizarse “al margen” y sin ayuda de “organizaciones tradicionales”? ¿Estarán dispuestas estas últimas a ceder control y poder a organizaciones nuevas surgidas con otros medios y otras formas de funcionamiento más descentralizadas?
  • ¿Qué ocurrirá cuando superemos el reto de “convocar”? ¿Qué haremos con las “multitudes”?
  • ¿Están concentrando demasiado esfuerzo algunas organizaciones por “estar en internet” y descuidando el “para qué” de estar en internet? ¿Está claro que internet en un medio para alcanzar la misión de la organización?
  • ¿Cómo se relacionan las acciones online y las offline? ¿Cuándo es necesario el contacto físico o cuando basta una simple convocatoria a través de internet?
  • ¿Tenemos plenas garantías de fiabilidad respecto al comportamiento futuro de empresas como Facebook, Google, Twitter en materia de protección de datos, colaboraciones con gobiernos, etc…?
  • ¿Serán capaces los movimientos sociales más ligados a la exclusión social resistir la “brecha digital” para hacer llegar su mensaje a su público y construir redes con los sectores de población más vulnerables? Si no es así, ¿qué tipo de movimientos sociales predominarán en la red en los próximos años?

¿Se te ocurre a tí alguna prengunta más o tienes alguna respuesta?