Ayer leí los argumentos en contra de la Ley SOPA que se han anotado en la Wikipedia.

También me encontré con un artículo sobre cómo la SOPA afecta al fenómeno del anime, es decir, la animación japonesa. Habla de cómo hay redes de personas que subtitulan gratis miles de capítulos y películas y comparten su trabajo por amor a esos productos culturales. Las y los “fansubbers” se han autoorganizado durante años con estrategias similares a las de la comunidad del software libre.

El artículo señala que, en países como España, donde apenas llega una mínima parte de la producción japonesa, la infinita industria del anime “sería una sombra incolora sin esas redes-incomprendidas-por-los-abogados-del-copyright que la potencian”.

Estas lecturas me llevan a algunas reflexiones:

Si cierran todos estos canales (Megaupload, Fileserve, etc) para compartir archivos con copyright (de los cuales la mayoría no se vende en España o son difíciles de conseguir), persiguen a la gente y consiguen que pare este fenómeno …

  • ¿Qué estrategias tiene la poderosa industria para hacernos llegar todas esas obras y productos culturales que nos han empezado a llegar en cantidad gracias a internet? ¿Le harán caso a “lo minorizado” o seguirán apostando por productos de gran demanda a la occidental?
  • ¿Se podrá además adquirir a un precio razonable teniendo en cuenta la inversión que habrá que hacer en traducción, subtitulado y distribución?
  • ¿Realmente una industria que prioriza la economía sobre la cultura mostrará respeto e interés por la diversidad cultural o nos seguirá sirviendo lo que considera más comercial?

Y una cuestión relacionada que me parece aún más gorda:

  • ¿Utilizamos internet para conocer la música, el arte, el cine, la literatura… de otros países? ¿Aprovechamos realmente su potencial en el campo de la diversidad cultural?

Vuelvo con lo que empezaba: ayer leí los argumentos en contra de la Ley SOPA que se han anotado en la Wikipedia. Y me faltó uno: la pérdida de difusión de obras y productos culturales minorizados.

La imagen de este artículo es de la película de animación japonesa “Piano no mori”. He buscado en internet y creo que no se puede conseguir en España.

 

 

Impacto:

  • Difusión en la Red: 58.000 blogs incorporan el documento en sólo seis horas
  • Difusión en medios tradicionales: los principales medios se hacen eco de la noticia
  • Impacto político: el Gobierno se reúne de inmediato con blogueras famosas para discutir la medida y recula en un solo día
  • Movilización en la calle: la tarde del 4 de diciembre se suceden manifiestaciones en unas 30 ciudades españolas, que luego se desconvocan y se convierten en “paseos” por carecer de autorización. Según el diario Información, en Madrid hubo 500 personas. Diario Crítico y RTVE hablan de 300

Reflexiones:

  • Causas el acceso universal al agua potable o medicamentos básicos, como la lucha contra el sexismo, la transfobia y homofobia o la explotación laboral, ¿serán algún día parte de manifiestos difundidos con tanta fuerza y defendidas en bloque por blogueras famosas?
  • Con ejemplos como éste, ¿podrán las organizaciones sociales entender mejor la capacidad que tiene la red para multiplicar sus mensajes? ¿Comprenderán el potencial que están perdiendo las personas tecnófobas que colaboran en ONG? ¿Nos dan una lección… o no?
  • ¿Es paradójico convocar una manifestación en la calle cuando se trata de una movilización por y a través de internet?
  • La movilización que hubo en la calle, ¿refleja que realmente poca gente está dispuesta a salir de su casa, a pesar de que sí apoyen la causa a través de internet? ¿Somos vagas?
  • Las blogueras famosas, ¿se están convirtiendo en otra especie de poder?