[…Lo único evidente es que los movimientos sociales o alternativos actuales son cada vez más tecno-dependientes o comunicativo-dependientes y que, en general, la opinión pública tiende a necesitar explicaciones deterministas, cerradas, completas, drásticas. Esa es la razón por la que miríadas de gurúes, visionarios y tertulianos han corrido velozmente a ponerle la medalla a los dispositivos técnicos o comerciales como autores materiales de los disturbios y sublevaciones en el mundo árabe…]

[…Los nuevos medios digitales son más bien un indicador útil, pero no un líder o predicador del cambio político. Los recursos mediáticos se han transformado desde hace ya unas décadas en un factor crítico en los modos de hacer política pero no en las palancas causales o bálsamos milagrosos…]

[…Las nuevas tecnologías no solo refuerzan viejas prácticas y antiguas estructuras de participación sino que colaboran en la creación de una nueva cultura participativa alternativa (no necesariamente mejor para todo tiempo y lugar)…]

Extractos del artículo Redes sociales – Redes alternativas de Igor Sábada (profesor en el departamento de sociología IV de la Universidad Complutense de Madrid. Ha investigado las relaciones entre nuevas tecnologías y movimientos sociales, y ha participado de algunos medios de comunicación alternativos.) Puedes leerlo aquí.

 

 

Sami Ben Gharbia en la Casa Encendida

Sami Ben Gharbia en la Casa Encendida

Siguiendo con la crónica de lo que oímos el martes en el encuentro  Internet y las Revoluciones Sociales en el siglo XXI, paso hoy a contar de manera resumida parte de lo que compartió con la audiencia el activista tunecino Sami Ben Gharbia, quien entre otras cosas, es el director de Global Voices Advocacy.

Sami contó como Facebook fue “la” herramienta de voz y organización de las revueltas tunecinas que acabaron con el régimen de Ben Ali. Y es que, cuando comenzaron las movilizaciones, el gobierno tunecino decidió cerrar otros espacios como Twitter, algunos blogs, Flickr, etc  ¡y solo dejó el Facebook abierto! Fue entonces cuando esta red social se convirtió en el único medio donde la gente se podía reunir virtualmente.

Seguro que os estaréis preguntando por qué no cerro Facebook.  La historia es curiosa: en 2008 el gobierno de Túnez decidió bloquear la red social y así lo hicieron durante 10 días.  Cuando la gente se dio cuenta que no podía disfrutar del ocio que ofrece esta plataforma pasaron a convertirse en disidentes virtuales. A esto le llamó “The Cute Cat Theory” (cosa que merece un post aparte, por cierto).  El gobierno de Túnez recordó esto en 2011 y decidió no bloquear Facebook y la historia de cómo resultó todo, es de sobra conocida.

Eso pasaba en internet  ¿y qué pasaba mientras tanto en uno de los medios de comunicación del mundo árabe más importante?

Bilal Raderee, periodista de Al – Jazeera nos contaba que su medio no tenía corresponsales en Túnez. ¿Y entonces, de que fuente bebían? ¡Sorpresa! De las redes, sobre todo y dada las circunstancias, de Facebook.

Sami nos explicaba que la comunicación se presentó en forma de triángulo, donde los tres vértices estaban interconectados entre sí.


Una vez más: las herramientas están ahí y la gente, si no tiene una cosa, si quiere, puede buscar y/o crea alternativas.  Facebook no hizo la revolución en Túnez, pero se usó como un medio y fue muy importante.

Las revoluciones las hace la gente. Que no se nos olvide.

 

 

Movilizaciones en Madrid en apoyo al Sáhara Occidental

Me pregunto qué pie de foto ocurrente habría puesto Ney

Uno de los temas de moda en el mundo activista es cómo han contribuido las llamadas redes sociales (Facebook, Twitter, etc) a las últimas movilizaciones sociales (las de los pueblos árabes, por poner un ejemplo). Se dedican conferencias, seminarios, videos, artículos de prensa y demás recursos, al análisis y difusión de cómo un evento de Facebook fue utilizado para convocar una concentración, de cómo Google y Twitter facilitaron el acceso a Internet durante los conflictos de Túnez y Egipto, o de cómo un trabajador de Google fue aplaudido en la plaza de la Liberación en Egipto.

Sin embargo, pocas veces se estudia la cuestión desde el punto de vista inverso, que creo que es hasta más acertado. Para mí, la cuestión que realmente daría juego y de la que realmente podríamos aprender, es cómo ha contribuido Internet a la desmovilización. Si ayer se nos invitaba a participar en una manifestación por email, anteayer por teléfono, antes por la radio y la televisión, y antes aún en prensa y a gritos por las calles, hoy es mediante un hashtag en Twitter o un evento en Facebook.

La gracia está en que pasamos tanto tiempo con el culo pegado a una silla delante del ordenador, haciendo clics para decir que nos gustan videos tontos de caídas, o fotos cursis de gatitos, que siempre que haya una manifestación será fácil encontrar un eco previo -si es que tal expresión tiene sentido- de la misma en Internet. Un análisis incompleto, nos llevará a pensar que esas manifestaciones tuvieron lugar precisamente gracias a las redes sociales, que las manifestaciones ya no son como las de antes, y que sin el efecto difusor de Facebook o Twitter, no habrían tenido lugar las revueltas de los pueblos árabes.

Desconectémonos de la Matrix

¿No se supone que en España triunfa la roja?

Para mí, la clave ignorada en todo esto, es que pasar el día entero con el culo pegado a la silla es todo menos movilización. En lugar de buscar ejemplos que confirmen la teoría de que las nuevas tecnologías han contribuido de forma muy positiva a las manifestaciones, es momento de buscar ejemplos que la contradigan y tratar de aprender de ellos. Un ejemplo para ir abriendo boca. ¿Dónde está, en España, el efecto de las redes sociales en las manifestaciones?

Las manifestaciones -y huelgas- en España son cada vez menos numerosas. ¿Acaso no tenemos motivos? ¿Acaso -por poner sólo un ejemplo- un 40% de paro juvenil no es suficiente? Y otro dato a tener en cuenta sobre las revoluciones en el norte de África. ¿Sabíais que Egipto lidera África en cuanto a porcentaje de personas con acceso a Internet y que, aún así, su ratio de penetración de Internet es de menos de un 16%?

Ojo, que no digo que Internet contribuya sólo a la desmovilización. Lo que digo es que igual que puede contribuir a la movilización (cuestión ampliamente documentada) también puede hacerlo a la desmovilización (cuestión igualmente ignorada). Mi único consejo al respecto -y soy consciente de que no soy quién para aconsejar a nadie- es que nos dejemos de tanto clic y hagamos cosas. Los clics sólo tienen sentido si acompañan acciones en el mundo real. Desconectémonos de la Matrix.

 

 

Al menos para mí es “última hora”.

Me acabo de enterar, como no, vía Facebook gracias a Javi Martín  de Ecologitas en Acción.

Para más información, lee cómo hacerlo en el centro de ayuda de la propia plataforma.

Espero que os sea de utilidad.

 

 

Un gato y una gata peleando.

Ol y yo discutiendo. Foto bajo licencia de Cc de bdebaca

Chateando ayer con Olga, comentábamos  sobre las posibilidades de presencia de una ong en Facebook.

Yo le decía la forma cómo lo estoy usando y cómo nos está funcionando:  usando las páginas como los entornos “corporativos” y los perfiles de persona con el nombre y logo de la ong, capados, sin amigos/as y fuera de las búsquedas de buscadores y del propio Facebook para dinamizar (es muy útil cuando quieres, por ejemplo, dar toques con mensajes privados a fans que están cometiendo faltas para una buena convivencia -insultos, comentarios excluyentes y cosas por el estilo- porque así no lo tienes que hacer con tu perfil personal “de persona”, que también puede encargarse de la administración de la página)

Comentaba que cuando veo un ente jurídico (empresa, ong, administración) con un perfil de persona me pasa como cuando veo un ente jurídico con un correo de yahoo, hotmail, gmail y similares:  lo veo como poco serio o con poca idea.  No así con los grupos en Facebook, que aunque para mí sigue siendo menos corporativo, no me da esa falta de “profesionalidad”.  Cuando veo un grupo creado y dinamizado por un ente jurídico pienso que sus objetivos son, simplemente, diferentes.

Olga me compartía que a ella le pasa todo lo contrario, que cuando ve una ong con perfil distinto a las páginas, celebra que usen la plataforma como ellas quieran y que lo ve como un síntoma de querer adaptarse a nuevas formas.

¿Qué piensas? ¿Cómo lo están usando en tu entidad? ¿Compartes tu experiencia?

Por cierto, para capar el perfil hay que entrar en “cuenta” arriba a la derecha y luego en “configuración de la privacidad”  Tomate un tiempo y explora todas las posibilidades de que te da el chisme para restringir más o menos tu perfil.

Para hacerlo desaparecer de las búsquedas del Facebook, sigue estos sencillos pasos:

  • Conectate a vuestro perfil de persona.
  • Pincha en cuenta (arriba  a la  derecha) y selecciona “configuración de la privacidad”
  • Pincha en “Ver configuración”.  Este enlace lo verás arriba donde pone “conectar en facebook.
  • En la siguiente pantalla, pon todo lo más restringido que te deje: “solo amigos” (menos en la opción “envios de solicitud de amistad” que lo más estricto es “amigos de mis amigos”)

 

 

#conchifacts – Twitter

Es una penita que sea parte de un anuncio comercial, pero el vídeo vale la pena.

Vía: Meritxel de IO Madrid

 

 

Del guetto digital a la soberanía digital

Cómo sobrevivir a Facebook sin morir en el intento. Presentación de Spideralex para el encuentro Movimientos en Red de Cádiz, organizado por el CRAC. Presentación de N-1, red social libre para la organización ciudadana.