anti-spamEn mi trabajo, Cibercorresponsales, que es una red social de jóvenes menores de 18 años, hay un grupo que está reflexionando sobre la identidad digital.

Me ha sorprendido esta reflexión de Marcos porque le ha puesto palabras a algo que pienso desde hace mucho tiempo: (las negritas son mías)

En la presentación, se nos ha hablado de “cuidar” nuestra imagen digital. No puedo evitar pensar que esto, como en la vida real, es solo un modo más de decir, “sé lo que ellos quieren que seas” porque, si eres tú mismo, si te vas de fiesta, y lo haces público, estarás entonces ofreciendo una “mala imagen” a las empresas, al mundo laboral… A la sociedad en sí.

A fin de cuentas, esto me lleva a pensar, si la realidad virtual, no es más que una proyección de la realidad “real” – por llamarla de alguna manera – en la que vivimos, y lo único importante es cuidar nuestro aspecto, porque nadie quiere una “masa sentimental” trabajando en su negocio, sino un equipo de perfiles perfectos e impecables.

Ya no nos conformamos con ser constantes o eficientes en nuestro empleo, sino que nos “robotizamos” y al final, somos eso: Lo que dicen nuestros perfiles, truncados para contentar a quien nos dará de comer.

Porque ser uno mismo, hoy en día, no vende, pero claro, entonces, ¿cómo podemos conocer a alguien realmente a través de los datos que ofrece en su página web? ¿Cómo podemos saber si no nos está vendiendo una mentira?

Esto me hace pensar en la imagen del perro que dice “En Internet, nadie sabe que eres un perro”, que nos han puesto durante la presentación, y me lleva a creer que toda prevención es poca: Internet, se convierte pues en una gran red de mentiras donde la gente, es, o bien “más de lo que realmente es”, o bien “alguien diferente a quien realmente es”.

Yo además añadiría que mentimos o callamos no sólo por miedo a nuestro presente y futuro en los ámbitos laboral o estudiantil. También lo hacemos, yo lo hago a menudo, porque me cansa que, cuando intengo mencionar algún tema personal, haya quienes quieran interpretarlo a su manera, juzgar, cuchichear…

¿Todo esto de la seguridad, del cuidado de la imagen, no nos conduce también a reprimirnos mucho? ¿La gente cotilla no se da cuenta de que reprime la expresión de otra gente?

¿Os imagináis o existe algún movimiento para ser más naturales en internet?